Luna
- Me encanta ver la luna, sabes. - ¿Por qué? - Porque tan lejos y tan bella. Aunque nunca la podremos tener. - Ni siquiera un nano segundo. - Ni en la eternidad. - Bien, yo creo que sí. - Ja ¿Crees? - Sí, soy un astronauta. - ¿Cómo estoy segura? - Sé viajar a la luna. - ¿Y cuándo irás? - Todos los días voy. - ¿Y cómo te vas? - En una nave espacial. - ¡Eso es obvio! ¿Pero dónde está la nave espacial y tu traje también espacial? - En mi corazón… y en mi cabeza, por supuesto. - Oh, qué interesante. ¿O sea que todos los días vas con tu corazón y tu cabeza a esa luna que estamos viendo? - Viajo al reflejo de la luna, se podría decir que es lo mismo, quizá más hermosa. ¿Sabes por qué? - No, ¿por qué? - Porque esa luna sí la puedo tocar y abrazar. www.estanteriaazul.com Ella hizo una cara de confundida. Él sonrió, la abrazó, le dio un beso en la frente. Se le quedó viendo a los ojos un rato. La volvió a abrazar mientras le susurró al oído:...