AMOR VERDADERO.
La acabo de conocer. Es encantadora, hermosa y lo mejor,
tenemos mucho en común: dibujar, contar chistes que nos matan de risas, leer
poesía y sobre todo, filosofar. Filosofamos por cosas que otros ven pero no
observan, como ver una hormiga que cae con adrenalina de un Árbol de fuego, y
sin más la hormiga, sigue caminando como si nunca hubiera caído del cielo. Que
deleite esa escena. Nos dirán locos, pero no importa.
Esta tarde que la acabo de conocer sigue su rumbo
magníficamente, la contemplo en su máxima expresión. Y me acabo de enamorar,
fue un chispazo eléctrico que me hizo sentir divino; y no, no fue amor a
primera vista, fue algo más. Me estoy
enamorando de su locura, de su naturalidad; su alma me está atrayendo a su
interior y veo la luz con olor a frutas dulces.
Hoy me le acabo de declarar, con un par de tulipanes y una
carta llena de poesía, a ella le encanta la poesía; aceptó sin dudas. Quizás
estábamos destinado a juntarnos, quizás nos conocimos en el momento oportuno,
yo eso creo, y ahorita ella está muy feliz. Yo también. Nuestro cuerpo se
fusionó al son del amor aquella tarde. Y estoy muy feliz. Muy feliz.
Luna de miel. Estamos teniendo muchas lunas de miel como la
de ahora. Ahorita. Deleito su cuerpo suave, aromático, eléctrico, rozando las
energías de nuestro amor. Sus cabellos ondulados como las olas del mar, superan
la bellezas de la musas. Su mirada de miel me engolosina y refleja mi
felicidad. Amo su voz, en esta noche de luna llena me susurra al oído, conversa
conmigo, me dice amor, ríe radiantemente, haciendo fórmula con sus labios color
fuego. Amo su voz, cuando me regaña, cuando cuenta chistes, cuando me lee
poesía pero sobre todo cuando me dice te amo con tanta pasión, con sentimientos
profundos que entran por todos mis sentidos. Sus cuerdas vocales emiten
melodías perfectas.
Le digo que quiero estar junto a ella toda mi vida. Toda.
Ella me dice lo mismo, que quiere una familia conmigo, una casa grandota con
muchos tulipanes para que le regale uno todas la mañanas. Que quiere desaparecer
en sus sueños y amanecer a la par mía siempre. Y que le dedique poesía siempre.
Una chica ideal. Perfectamente ideal. Soñamos. Vale soñar.
Le digo que la amo, me responde igual y me abraza. Me gusta
cuando me abraza sin que yo se lo pida, que me bese sorpresivamente y sin importar donde esté. Me gusta porque sus
besos son chiclosos y nunca los quiero soltar. Y eso la apena a ella. Yo solo
río. Me dice que mucho río, que le encanta eso de mí, que también le encanta mi
locura. Y la abrazo fuertemente. Es mía. Yo soy de ella.
La conozco tanto. Le quiero pedir matrimonio. Ya lo tengo
decidido. La conozco tanto y se que me aceptará. Aunque hace poco navegamos
sobre grandes tormentas pero aquí estamos de nuevo. Fue una gran prueba
superada. Hay otras cosas que no las quiero contar. Son secretos que solo la
memoria decidirá si guardar u olvidar. Me estoy preparando. Mucho. Se me viene
a la mente la casota con tulipanes, los poemas…
Me doy cuenta que ya es tarde. Abunda la neblina. Es una
tarde fría. Ya no siento los días. Mi memoria me mata. Siento que rápido
atardece. No siento el tiempo. Ya es tarde. A veces creo que esto nunca
sucedió, que solo fue una ilusión. Me tiembla el cuerpo. Ya estoy viejo.
No recuerdo su nombre, por más que lo intento. Pero ella fue
el amor de mi vida. El amor de toda mi vida. El único amor que he conocido en
toda mi vida. El único amor que yo quería conocer en toda mi vida. Mi amor verdadero. La sigo esperando. Ella es
mía y yo de ella. Estoy solo, sin rumbo en este espacio denso al infinito.
Me dijeron que olvidarte era una solución para ser feliz.
Prometí no olvidarla. Lo estoy cumpliendo con voluntad. Y paciencia, aunque ya
se me acaba. Fuerza tampoco tengo. Ya estoy viejo. Estoy solo. Solo soy para
ti. Te he necesitado todo este tiempo. Esperando una segunda oportunidad. Un
segundo intento. Un segundo sueño. Un segundo beso. Un segundo abrazo. Un
segundo poema. Una segunda mirada. Un segundo chiste. Una segunda vida en tu
interior. Y no apareces.
Yo te fallé. Tú fallaste. Los dos fallamos. Pero te amaba y
te amo. Todavía te amo y quiero que lo sepas pero no has aparecido. Amor
verdadero te tengo. Amor de verdad. Te he sido fiel. Te prometí no olvidarte y
aquí te recuerdo.
Ya no veo, lucho por mantener tu memoria. Sigo esperándote
amor de vida. Esperándote hasta morir. Amor verdadero. Único amor verdadero.
Nadie más. Solo de ti he vivido. Amor verdadero. Amor leal y fiel. Amor para
toda la vida.
Por más que insistan en que te olvide, te tendré amor
verdadero, hasta que el obituario tenga marcado mi nombre.

Comentarios
Publicar un comentario