HISTORIAS PARA PADRES (Y PARA FUTUROS PADRES TAMBIÉN) PARTE I





EL HIJO "HUEVÓN".

Ella me decía que los hijos ya nacen haraganes, “huevonería innata”, ¿entonces para qué los educan, los castigan, los mandan a la escuela si ya es innato que será haragán? Le preguntaba. Lo curioso es que ella asociaba la haraganería con el incumplimiento de deberes académicos y de casa, porque el niño no es que solo durmiendo  o solo tirado en el sofá pasara, sino que, solo jugando con sus vecinitos quería pasar, “vagando toda la tarde”, decía ella. Más que haragán, el niño era muy activo, jugaba en la escuela, cuando regresaba a casa dormía una hora y después a la calle a seguir jugando, pero para la mamá, si no hacía las tareas, él ya era un haragán. Él tiene 5 años y va a preparatoria, lo que ella no sabe es que él está en el intervalo de edades en que la principal actividad para los  niños es el juego; a través del juego desarrollan el lenguaje, el pensamiento, se socializan, desarrollan las destrezas motoras, el autoconcepto, la imaginación… y se lo diré a ella pero no me lo creerá, y para ella, él seguirá siendo un haragán.

ooooooo

MALA NOTAS DE LOS PADRES.
 
Es entrega de notas del primer trimestre; antes, los padres culpaban de las malas notas a sus hijos, hoy, culpan al profesor (cuando le creen al hijo las excusas de que el profesor es el que no enseña bien y deja tareas que ellos no pueden realizar; a veces tienen razón) o culpan a ambos: hijo y profesor. ¿Y los padres nunca tienen la culpa? ¿Cómo es posible que ellos se den cuenta que su hijo va mal en las calificaciones hasta que les dan las libretas de notas? Y lo peor, hay padres que ni van a las reuniones y siguen culpando a su hijo de que no realiza las tareas ni estudia, “que están preocupados por esas notas” y en vez de ayudarle, le dan un par de cinchazos, regaños inimaginables, parece (lo es) maltrato al niño y lo dejan peor, con baja autoestima, bajo autoconcepto, baja motivación, se vuelve miedoso, cree que no es capaz de nada… del otro lado, los padres están orgullos que sus hijos es “ de los mejores del grado” y solo le dan un par de felicitaciones y ahí acaba eso.  Pero ellos no saben, que no es exclusivamente la culpa del hijo o del hijo con el profesor, los hábitos de lecturas y estudio empiezan en el seno familiar, si quieres un hijo que sea excelente estudiante, dale los estímulos (edades sensitivas) para que desarrolle todas sus capacidades motrices e intelectuales; léanle cuentos antes de dormir, juega con ellos a armar rompecabezas sencillos, diviértanse jugando juegos lúdicos con ellos, dibujen juntos, canten juntos, coloreen juntos, estén pendientes de sus progresiones educativas y escuchen cuando ellos requieran su atención (siempre que el hijo quiere contarles algo, los padres deben de escucharlos sin reparos, y ofrecerle confianza y apoyo), los padres que no aman a sus hijos, sufren del síndrome de “la presencia física pero ausencia emocional”, ellos están con los hijos pero no le prestan atención, no juegan con ellos, se preocupan más por sus tareas domésticas, por la televisión , por el periódico… y por los hijos solo cuando tienen algo de qué reclamarle o regañarlo; ellos no sabes que cualquieras pueden ser padres, pero pocos pueden ser padres y amigos a la vez, amigos que siempre están ahí. Les diré esto a los padres de familia pero no me creerán y sus hijos siempre serán castigados.

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CASTIGUEMOS A LOS PADRES.
 
Ella iba caminando en la calle, lleva a su hija agarrada de una mano; la niña de tan solo 3 años tropieza y cae, ella de un tirón levanta a su hija, le regaña, le pega y de último le sacude el polvo, la niña llora, llora primero por el golpe pero después llora por el regaño y manotadas de su mamá. La mamá cree que así le está educando a su hija a que tenga más cuidado; los padres piensan que todo se puede corregir a puros castigos físicos; “ellos se hacen malos porque sus padres no les pegan”, así me dijeron esos padres, yo solo imaginé que ni los animales son así con sus crías, pero no saben que al pegarles cinchazos, coscorrones, manotazos (pegarles en las nalgas es malísimo ya que es una zona erógena en la infancia y esto puede crear en la mente del niño una relación entre dolor y placer sexual que puede acarrear dificultades en la adultez) o cualquier otro castigo físico lo que hacen en sus hijos es crearles miedo, ansiedad y depresión; se van convirtiendo en futuros golpeadores y empieza a ser muy reservado para comunicar problemas y temores que le invaden porque tiene miedo a que lo castiguen; para salvarse de esto los niños empiezan a mentir (“mentiras piadosas”), los niños mienten por miedo, por salvar “su pellejo” y no por hacerle daño a otro, ya que sus padres no pueden o no saben que hay otras maneras de corregir y educar a sus hijos; al pegarles hacen que el niño pierda la visión de que los problemas se pueden solucionar de manera humana a través del dialogo y les hace ver que se impone “la ley del más fuerte”. Les diré esto a los padres, de que yo pienso que si castigan físicamente a sus hijos es que la educación que le dan está fallando y no son sus hijos lo que fallan, ya que ellos hacen lo que ven, piensan lo que ven, dicen los que ven y escuchan en su propios hogares, pero será en vano, creerán que yo no se nada, que invento, que la ausencia de castigo físico los hace “malos” a sus hijos.

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